Animales de granja

Nuestras amigas las vacas

Nuestras amigas las vacas. El origen de estos animales data según las fuentes más fiables, de el mundo primitivo, ya nuestros ancestros se dedicaron a su explotación a través del pastoreo y la caza.

A día de hoy su población a lo largo y ancho de todo el planeta, consta de más de un millón doscientos mil de ejemplares, divididas entre si, en multitud de razas diferentes, según las regiones en las que habiten.

Africanas, Españolas, Holandesas, Venezolanas… Por poner un ejemplo, son solo unas de las pocas, que conviven en armonía con nosotros. Aunque las mejores de todas, por supuesto son las nuestras y no es porque yo sea de aquí, sino porque es la más pura verdad. Su leche tiene una calidad de las más altas del mundo, algo tendrán que ver nuestros pastos y nuestro sol.

La hembra de la especie se llama vaca (como ya hemos mencionado) y a sus crías se las denomina becerros o terneros.

Son un mamífero, por lo general doméstico y pueden durar hasta los 15 años de vida, aunque en muchas ocasiones, estos animales no sobrepasan el año debido a el uso propio, que le dan los humanos.

De ella se aprovecha tanto su leche, como su carne y su piel, de alta clase.

Es una lástima al menos para mi, que tengan que morir,  pero gracias a su sacrificio los seres humanos podemos alimentarnos y vivir.

Uno de los inconvenientes que tiene, es el en ocasiones alto precio de sus productos, sobre todo la carne y los artículos de piel; que después no es porque los ganaderos cobren mucho, sino por el proceso de manufacturación, hasta que los artículos llegan al mercado…

Claro, que en cuanto que nos referimos a la piel, tampoco es lo mismo un bolso de Loewe, que uno de Zara, la verdad sea dicha.

Los machos de esta especie animal, se llaman “toros” y se usan a parte de para la cría; para espectáculos taurinos como las corridas de toros y los rodeos. Que a mi no me gustan mucho, por lo que sufren los animales, pero que me parecen prácticas contra las que no tengo intención de ponerme a luchar por otro lado.

También se usan para fines lúdicos las vaquillas en los pueblos, se ve de todo en las fiestas de verano de cualquiera de nuestras regiones; aunque en algunas ya se está tratando de prohibir algunas celebraciones concretas como la del toro “embolao “.

En nuestro país, también cabe destacar, la importancia que aun siguen teniendo las ferias de ganadería en algunos sitios y la presencia de estos animales en ellas.

Las vacas son animales sensibles e inteligentes, a parte de grandes y no digo yo que sean la perfecta mascota, pero sí es cierto que cubren muchas de las necesidades de las personas.

Por eso yo las llamo amigas, porque agradezco su existencia y el favor que nos hacen con ella.

Beban leche de vaca gallega señores y señoras. La mejor del mundo entero.

La gallina: la líder del ganado

Las gallinas son un animal muy grande en un cuerpo pequeñito y forman parte de nuestra existencia desde hace más de 4000 años.

De hecho, la gallina doméstica es uno de los animales más numerosos de la tierra y a la vez de mayor explotación por parte de los seres humanos en cualquier parte del mundo. La principal razón para que esto ocurra, es la relación de calidad y precio de su carne (mucho más económica que la de otros animales)… Aunque también está extendido universalmente (en casi todos los países y culturas) el uso de sus huevos e incluso sus plumas.

No debemos olvidar, que su sabor hace que a parte de comerse su carne, también se usen para hacer caldos o dar sustancia a numerosos platos de nuestra gastronomía, como es el cocido (por ejemplo). Y con sus restos se pueden hacer platos tan suculentos como las croquetas.

De hecho es tan común su incorporación a la dieta mundial, que existen cadenas de comida rápida (fast food) dedicadas casi por entero a  su consumo.

Estos nobles animales (las hembras más), se han acostumbrado a vivir entre humanos, hasta el punto de que dependen en gran parte de su cuidado para poder alimentarse y subsistir.

Las hembras son más pequeñas que los machos y su peso común en edad adulta, ronda los 2 kilogramos y son más aptas para el consumo humano que los machos. Tanto porque su carne es más tierna, como porque son las que ponen los huevos, que se reparten en 4 tipos E0, E1, E2, E3.

Los del tipo E0 se corresponden con gallinas que viven en “libertad” y solo comen piensos naturales, son los llamados “huevos ecológicos”. Los E2, también pertenecen a gallinas criadas en condiciones óptimas. Estos dos tipos serían desde mi punto de vista, los más idóneos para el consumo humano; porque tanto los E3 como los E4, provienen de gallinas que no han sido criadas en condiciones tranquilas y felices para el animal, se crían en jaulas, con luz las 24 horas del día para que no bajen el nivel de producción.

Si somos lo que comemos, prefiero comer  huevos pertenecientes a una gallina tranquila y feliz.

Los machos son más grandes que las hembras, pudiendo alcanzar en su edad adulta un peso de alrededor de los 4 kilogramos.

Tienen una cresta roja en la cabeza y se utilizan para la crianza, para peleas (práctica prohibida en muchos países) por su índole agresiva y como despertador natural. La onomatopeya de su sonido, es el archifamoso “kikiriki”, que a día de hoy oímos más en móviles que en la vida real; probablemente porque la mayoría de las personas vivimos en ciudades y no en el campo.

Me caen muy bien las gallinas. Agradezco su existencia. Así que hoy, cuando llegue a casa me prepararé una tortilla de patatas, que es uno de los platos más ricos y fáciles de preparar que conozco.

Del pato al foie gras

El pato, es un ave de naturaleza básicamente acuática y en condiciones normales, también migratoria. Esto, casi todas sus especies, por que algunas razas peninsulares, ya no pueden volar; aunque si bien es cierto, son las que menos.

Pertenece a la familia del cisne, pero su cuello y sus patas son mucho más cortas que las de este. Y sus colores son mucho más vivos (claro, porque los cisnes son blancos).

A día de hoy, viven en prácticamente todos los continentes del mundo (el único en que no habitán es la Antártida), por las condiciones inhóspitas de este.

Del pato, hay bastantes cosas que destacar, una de ellas, es su gran capacidad nadadora; pero también hay que reconocer su andar torpe, por sus pies palmeados (se denominan palmípedos). Su cuerpo, está recubierto totalmente de plumón, que les hace de aislante natural, porque además de hidrófugo, les permite flotar.

Los seres humanos utilizamos este plumón para hacer edredones y almohadas de gran calidad (y habitualmente alto precio).

Su pico, es aplanado y les permite separar los tipos de alimentos que ingieren y aplastarlos para digerirlos con facilidad.

El sonido onomatopéyico que emiten es: Cuak, cuak…

El pato, es un ave de granja, bastante doméstico, de índole resistente que no tiene problemas para vivir al aire libre y se adapta con facilidad a casi cualquier  alimentación y espacio; osea que su acondicionamiento al medio es muy fácil y con ello su crianza. Aspecto muy importante a considerar por los granjeros.

Su carne es sabrosa y nutritiva, bastante más que la del pollo. De hecho es un plato cada vez más cotizado tanto a nivel mundial, como en las navidades de muchos países.

Su parte “estrella” es el foie gras (en españa Fuagrás). Que sale del hígado (realmente, es el hígado) de un pato sobrealimentado. La grasa se va acumulando en este órgano, hasta su sacrificio. Gran capacidad de almacenaje, que de base, ya tiene esta especie.

Se considera un manjar al nivel del caviar o las trufas. Su precio también es elevado, aunque no tanto como el de estos otros dos alimentos.

Hay cada vez más asociaciones proderechos animales, que condenan y luchan contra esta práctica (sobre todo el cebado), porque consideran que es salvajismo y maltrato innecesario.

De hecho hay países, como Israel, donde se considera ilegal el foie gras, porque consideran que es un acto de crueldad para con el animal…

En fin, siempre hay voces que están en desacuerdo, respecto al trato con los animales y la forma de usarlos para alimentarnos. Como siempre, la única opción real respecto al consumo, es exclusivamente de cada un@… Y yo debo decir de forma personal, que aunque nunca me lo había planteado desde el punto de vista del sufrimiento, no soy una gran consumidora de este producto… Pero si soy honesta es más por el precio, que por los remordimientos.

Y no sé, si empezar a pensarlo desde ahí, la verdad…

La gran utilidad de los perros pastores

De siempre se ha dicho, que el perro es el mejor amigo del hombre, es verdad. Hay pocas cosas igualables a la mirada de amor de un can. Yo de hecho tengo un perro y su compañía y cuidados hacia mi, a pesar de ser un animal “irracional” en principio, no tiene comparación casi con nada. Como sale a buscarte a la puerta, como se queda a tu lado cuando estás enfermo, como te lame las lágrimas cuando lloras para que pares, como comparte tu vida al fin y al cabo.

Son animales nobles al extremo, inteligentes como pocos y totalmente resolutivos… De hecho hay perros entrenados para múltiples tareas en la ayuda a los hombres:

Existen, los perros de salvamento (increíble lo que hacen en los terremotos encontrando vida, donde ya no parece posible), perros que luchan contra la droga (los de la guardia civil), perros que están entrenados para cuidar de ciegos y guiarles en la vida… Y perros “pastores”; que son de los que nos vamos a ocupar hoy en este post.

Estos animales, ayudan desde tiempos inmemoriales, en las tareas de ocuparse del cuidado de los rebaños; de cualquier tipo que sean estos,  aunque los más comunes son los que atienden a las ovejas, vacas y cabras… Los que cuidan a rebaños de ovejas, reciben la denominación también de “Perros boyeros”.

El perro pastor, tiene en principio, dos posibles funciones respecto al ganado, que están bien diferenciadas entre si:

  • Sirven para proteger al ganado de las agresiones y los depredadores externos (lobos, ladrones…). Ahorrando con ello mucho dinero a sus dueños.
  • Guían a los rebaños, en los movimientos para alimentarse por el campo, que decida el pastor. Estos se denominan también, perros de “carea”. Y son perros capaces de solucionar hasta problemas improvistos, que surgen a la manada.

En principio, hay una serie de razas específicas, que son  más adecuadas para estas tareas. Tanto en el cuidado de ovejas y cabras, como en el de las vacas (estos últimos, pertenecen a razas más grandes).

En líneas generales, los canes que viven en el campo, no son tratados por sus dueños como los perros de ciudad, donde se les suele dar un trato en el que viven como parte de la familia (no siempre, pero si de forma habitual). En el campo, muchas veces, suelen vivir fuera de las casas.

Pero, deberíamos saber, que el perro en el medio rural, se realiza más como animal; es mucho más libre y suele vivir más feliz (en la mayoría de las ocasiones).

Tiene mucho más espacio para desarrollarse y acompaña en sus tareas a los humanos, no sé que pensará un perro, pero seguro que se siente más útil… Todos estos factores juntos, le dan al animal, más calidad de vida, aunque no entre en las casas como los que viven en las urbes y no duerman sobre cojines de terciopelo.